Ventajas de un Fondo de Inversión cotizado o ETF

 

Un fondo de inversión cotizado o ETF por sus siglas en inglés (Exchange-Traded Found) puede ser una muy ventajosa opción como alternativa a las acciones y a los fondos comunes de inversión ya que, precisamente, combina las mejores características de estos dos. Como veremos aquí, sus ventajas son muy grandes además de permitir que tanto pequeños como grandes inversores puedan acceder a este instrumento.

¿Qué es un Fondo de Inversión cotizado?

Es un fondo común de inversión, con las mismas características de este en cuanto a que constituye una cartera de activos diversificada (acciones, bonos, opciones, etc), y que, además, es comercializable como una acción en el mercado.

Entonces ¿Cuáles son las ventajas de un Fondo de Inversión Cotizado o ETF?

Pues, como mencionamos antes, esa combinación entre las características de los fondos comunes de inversión y las características de las acciones, constituyen a los ETF como interesantísimos elementos por algunas ventajas como:

1) Es una cartera bien diversificada
2) Reduce el efecto de la volatilidad de los mercados.
3) Su composición es conocida y de información pública.
4) Se comercializa como una acción, pudiendo comprar o vender ETFs en cualquier momento (a diferencia de los Fondos Comunes que pueden ser comercializados solo una vez al día con el precio establecido al cierre del mercado)
5) Sus costos son menores que un fondo común. ( por sus menores comisiones y menores impuestos)
6) Esto último hace que los rendimientos de las inversiones sean mayores.
7) Inversión mínima es muy baja, permitiendo la entrada de pequeños inversionistas.
8) Al igual que las acciones, un fondo de inversión cotizado distrubuye dividendos.

Como vemos, las ventajas de un fondo de inversión cotizado son enormes. Su estabilidad frente a fluctuaciones de los mercados, su mayor rendimiento y la posibilidad de comerciarlo en cualquier momento, hacen de este elemento una extraordinaria opción tanto para pequeños como grandes inversores.